¿Cuáles son las reglas sencillas para vivir?

Reduzca el tamaño de las porciones

Desafortunadamente, las porciones gigantes son ahora una práctica común y la mayoría de nosotros ni siquiera sabemos cuál es el tamaño de una porción normal. Aun al pedir un menú regular, las porciones pueden ser tan vastas como las bebidas, los sándwiches, la pasta y los muffins. Un punto de partida muy simple es cortar las porciones regulares a la mitad y comer despacio, se sorprenderá de ver qué tan confortable está con porciones más pequeñas.

Reduzca la grasa saturada

La grasa saturada puede ser la fuente más considerable de calorías extra en un adolescente. Estas calorías no sólo promueven la ganancia de peso, sino que incrementan el riesgo de enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiaca. Los errores más comunes en los alimentos de los adolescentes son: hamburguesa, pizza, tocino, salchicha, pollo frito con piel, leche entera y postres a base de leche entera (malteadas y los helados de crema), almuerzos ricos en carne grasosa (la boloñesa, salami y los hot dogs), mantequilla, nata, aderezos cremosos para ensalada, quesos grasos, productos horneados y fritos (los fritos no siempre contienen grasa saturada, pero conllevan una impresionante dosis de calorías).

Tome su tiempo para pensar en alternativas más saludables

Puede elegir un sándwich de pollo a la parrilla o una hamburguesa de vegetales, u ordenar una pizza de vegetales con la mitad de queso.

Pruebe los postres con leche descremada y los quesos de bajo contenido en grasa.

Coma los aderezos bajos o libres de grasa, use mostaza en lugar de mayonesa, coma salsas a base de jitomate, evite el tocino y las salchichas.

No se salte comidas

Hágase el hábito de tener tres comidas al día (teniendo en mente pequeñas porciones) y unas colaciones pequeñas entre ellas.

Dejar de comer provoca que después se exceda en la comida. Haga las colaciones a base de frutas y vegetales frescos, y yogurt descremado.

Beba agua en lugar de refrescos azucarados.

En la actualidad, los adolescentes beben grandes cantidades de refrescos y las porciones cada día son mayores. El refresco es realmente agua azucarada y contiene 140 a 160 calorías por envase (12 oz.). La ingesta creciente de bebidas gaseosas es uno de los tres principales culpables de la obesidad de los niños y los adolescentes. Dependiendo del tamaño del cuerpo y del nivel de actividad, necesitamos el equivalente a ocho vasos de líquido por día. Algunos provienen de los alimentos (como las frutas y los vegetales) y el resto en forma de líquidos. Trate de hacerse al hábito de beber más agua. Traiga consigo agua embotellada y bébala todo el día.

Los jugos tienen un contenido alto en agua, pero también una gran cantidad de calorías. Puede elegir los refrescos dietéticos o las bebidas sabor a frutas con edulcorantes artificiales en forma ocasional. Los adolescentes que beben demasiados refrescos, tanto dietéticos como normales, pueden afectar negativamente su desarrollo óseo, especialmente si el refresco está reemplazando los productos lácteos.

Por: Dr. Pedro García Velázquez

Bookmark and Share

Deje un Comentario